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viernes, 23 de junio de 2017

Otro contexto para las pacelaciones ilegales



El derecho a una vivienda digna fue entendido por el franquismo de una única manera; tenerla en propiedad. Con ello se quería, por un lado, poner un dique a una creciente conflictividad social a la vez que se favorecía al negocio bancario, y por otro se dificultaba el modelo más sostenible; el alquiler. Esta idea caló en la sociedad y ha permanecido inmutable hasta hoy, convirtiendo al Reino de España en el país de la Europa occidental con un mayor porcentaje de propietarios de viviendas. El uso de un modelo, poco sostenible para acceder a un derecho social, no solo fue política del franquismo y de la derecha, el PSOE en 1982, seguía esta filosofía, al convertir en funcionarios vitalicios a trabajadores públicos que reivindicaban la estabilidad mediante un contrato laboral. Ambas medidas han marcado el devenir del capitalismo español en dos aspectos claves; la propiedad y el empleo.

"Propietarios y no proletarios"
En el acceso a una vivienda digna las líneas maestras las da José Luis Arrese (1905-1986), primer ministro de vivienda del Estado español, que enuncia la máxima que guiará el destino de la vivienda en nuestro país: “Queremos un país de propietarios y no de proletarios”, con ello acababa con las políticas de alquiler, que regían en España hasta ese momento, 1956. Es el mismo Arrese, el que con la frase "primero la vivienda y después, urbanismo", quien pone la base de lo que ha llegado a ser el caos urbanístico de este país; primero construyendo casi 6 millones de pisos de baja calidad entre 1961 y 1976 y después, abriendo la puerta a la mayor burbuja inmobiliaria del continente europeo, que estalla en 2008 y cuyas consecuencias aun sufrimos. Tanto ha calado esa filosofía de la propiedad en la sociedad española que aún hoy, se espera con ansiedad que las nuevas generaciones vuelvan a apostar por ser “propietarios y no proletarios”. Sin embargo, la crisis del capitalismo en el Reino de España con su incapacidad para generar empleo de calidad, deja a las nuevas generaciones en tierra de nadie; ni propietarios, ni proletarios. Solo los hoy privilegiados que acceden a la función pública tienen la oportunidad de practicar el modelo de Arrese.
Las consecuencias del modelo están a la vista. Al primar la vivienda en propiedad frente al alquiler, se ha alimentado al negocio bancario y con este, a la burbuja inmobiliaria. Con construir la vivienda primero y planificar después, además de potenciar la construcción de nuevas viviendas, frente a la rehabilitación de antiguas, ha incrementado las zonas urbanizables, dando la impresión de que todo el territorio podría serlo, con ello aparecen las parcelaciones ilegales.
El caso de Andalucía
En Andalucía (aunque no es exclusivo de ella) tras la transición, los partidos de izquierda alcanzan amplias cotas de poder municipal y hacen suyo el modelo franquista de acceso a la vivienda. A veces con la justificación de que las capas más desfavorecidas también tenían derecho a una vivienda en propiedad, autorizaron o no hicieron nada para impedir la parcelación de terrenos agrícolas donde por poco dinero podían construirse viviendas. Viviendas que pronto dejaron de ser primeras residencias para ser segundas residencias con las que se cumplían el sueño de aquellos que querían beneficiarse del boom de la construcción, pero sin las limitaciones y costes de una ordenación del territorio. Los ayuntamientos, de izquierda y derecha, que se financiaban en gran medida con la burbuja inmobiliaria, prorrogaron por acción u omisión, la máxima de Arrese de “primero la vivienda después el urbanismo”, aunque ahora básicamente era para una segunda vivienda. Como dato curioso, y que da idea de la implantación del modelo, están los cientos o miles de turistas europeos que se animaron a comprar terrenos, en zonas agrícolas no urbanizables, para construir sus residencias, algo que era impensable en sus países de origen. La consecuencia; una desordenación del territorio que representa la mayor hipoteca para lograr una ordenación racional y coherente de buena parte del territorio andaluz. Córdoba es un modelo de lo que decimos, sus parcelaciones ilegales ocupan una extensión igual o superior a la del territorio legalmente ordenado.
Un problema que tiene su origen en el primer franquismo, y que podría haber terminado con él, pese a los muchos planes y legislación, no solo no ha desaparecido, sino que se ha incrementado llegando hasta los primeros años del siglo XXI. Solo el estallido de la burbuja inmobiliaria en 2008 ha hecho que el problema deje de crecer. Con la crisis económica lo que era un problema de ordenación del territorio se convierte en un conflicto social de difícil solución, dado que han pasado decenas de años desde la construcción de las viviendas. Por ello entre los afectados toma cuerpo la idea de que la única salida es la legalización pura y dura de todo lo realizado, cosa que en parte confirma la administración autonómica, véase el caso de las legalizaciones de viviendas de extranjeros en Málaga y Granada por la modificación de la LOUA (2016). 
“Economía colaborativa”
Habría también que analizar este conflicto a la luz del nuevo modelo de economía basada en el uso de internet, con el que asistimos a una nueva presión sobre el derecho a una vivienda digna, que empieza a manifestarse con la subida de los precios de los alquileres. El boom turístico está en la base de la llamada “economía colaborativa” por la que propietarios de viviendas pueden usarlas como herramientas generadoras de nuevos ingresos. Este modelo está pensado para personas o grupos financieros que poseen varias viviendas en propiedad, las primeras residencias en principio quedan fuera. Para esta “economía colaborativa” no importa que las viviendas estén en urbanizaciones legales o ilegales siempre que haya demanda turística. El proceso es sencillo, solo tienes que ofrecer tu vivienda en una web, las más usuales, Airbnb, Windu y Homeaway y empezar a recibir huéspedes. Estas viviendas ofrecidas para cortas estancias escapan a las regulaciones del negocio hotelero y están teniendo un gran éxito especialmente en las zonas céntricas de las ciudades o en las zonas costeras o rurales, con el consiguiente aumento del precio de los alquileres. Los ingresos se gestionan usualmente en la economía sumergida, por hacerlo de forma legal se recibe el título de emprendedor o emprendedora algo muy valorado en esta etapa de un capitalismo incapaz de generar empleo de calidad para amplias capas de la población.
Volvamos al conflicto de las viviendas en parcelaciones ilegales. Los municipios deben tener en cuenta, primero, que la situación económica de estos propietarios, ha empeorado notablemente, no en vano la mayoría de los ocupantes que la usan como primeras residencias, pertenecen a las clases más afectadas por la crisis. En segundo lugar, que estas viviendas tienen problemas con servicios básicos, especialmente el del agua, ya que se abastecen de pozos y no de la red municipal. Están además apareciendo problemas de salubridad al tener servicios precarios de saneamiento y electricidad y por último sufren los efectos del cambio climático; las sequias prolongadas, seguidas de lluvias torrenciales, afectan a las viviendas, en general de familias humildes, situadas en lugares sensibles, (legalizados o no) como arroyos, laderas, zonas inundables, … En conclusión, lo que era un problema de ordenación del territorio deviene en un conflicto social.
¿Quién paga la factura?
La solución de legalizar lo construido y recibir los servicios básicos para las viviendas que son primera residencia, choca, además de con la legalidad vigente, algo superable, con: ¿Quién paga la factura de la construcción de los servicios que necesitan? Nunca debería cargarse sobre el conjunto del vecindario, ya que entre ellos los hay que sufren el desahucio, el corte de luz y el agua por impagos, sin embargo, dejar a estas viviendas sin un servicio básico, como el agua, tampoco es aceptable. Superar esta contradicción no es fácil y por tanto debe ser el objetivo principal. Para ello proponemos como primera medida, hacer a los municipios lugares donde se respeten los derechos sociales mínimos de las personas que lo habitan. La segunda priorizar las políticas municipales en las primeras residencias y hacer que las segundas residencias corran con los gastos de recepción de servicios y de ordenación del territorio. La tercera, elaborar normativas para controlar la “economía colaborativa “creando para ello un registro de viviendas, y dejar claro que incumplir las normativas será sancionado.
Para acometer las medidas que minimicen el conflicto y alcanzar un necesario consenso social se necesitaría: 1º Definir qué derechos sociales deben recibir los habitantes censados en nuestra ciudad sea cual sea su posición social. 2º Determinar las necesidades mínimas de consumo de agua y luz por hogar y habitante, que puede cubrir el municipio, para las familias necesitadas. 3º Buscar la forma de financiar estas necesidades mediante impuestos municipales dirigidos especialmente a la actividad turística. 4º Establecer un plan de compra de viviendas por parte del municipio que incluya también a las situadas en parcelaciones ilegales, para aumentar de forma significativa el parque de viviendas en alquiler. 5º Desarrollar un proceso de consulta al vecindario, mediante la elección por sorteo, entre residentes, de vecinos y vecinas que tras ser informados, por personas expertas de las diferentes propuestas y tendencias, tracen un plan de municipalización de las viviendas y los servicios del municipio. El plan en último término deberá ser aprobado en referéndum por la ciudadanía.
El objetivo final será; pasar poco a poco de una ciudad de personas propietarias de viviendas individuales, a una ciudad propietaria de viviendas y con unos servicios mínimos dignos para todas.
Diego Llanes Ruiz

lunes, 12 de octubre de 2015

Informe /// La cementera COSMOS no podrá incinerar residuos

La Gerencia Municipal de Urbanismo del Ayuntamiento de Córdoba ha puesto en marcha el expediente para declarar fuera de ordenación urbana a la cementera Cosmos (antigua Asland), que de ese modo no podrá incinerar residuos.
Edward Burtynsky
Con esta decisión, PSOE e IU, las dos organizaciones políticas que gobiernan el Ayuntamiento de la ciudad, cumplen el compromiso contraído en Mayo pasado, en plena campaña electoral, cuando firmaron el "Pacto por un aire Limpio", suscrito también por el resto de grupos políticos y candidaturas que se presentaron a las elecciones municipales.
Cuando el Pleno del Ayuntamiento ratifique el expediente y adopte dicho acuerdo, posiblemente el próximo mes de noviembre, culminará un largo proceso que comenzó hace diez años y en cuya resolución han sido determinantes la presencia, el compromiso y las actuaciones del movimiento ciudadano.
Estos son los momentos más importantes del proceso:
Junio de 2005
La cementera presenta en la Delegación Provincial de Medio Ambiente de Córdoba una solicitud de Autorización Ambiental Integrada (AAI), que es sometida a información pública en el BOP 223 del 30/12/2005. No se presentan alegaciones. Aprobada con fecha 2/03/2007, autoriza a la empresa a utilizar como combustible hasta 14200 de plásticos agrícolas, 26100 T de neumáticos, 54500 T de lodos de tratamiento de aguas residuales urbanas y 43500 T de residuos municipales mezclados, lo que supondría hasta un máximo del 30% del combustible total utilizado.
Pero la concesión de la AAI no es suficiente para poder iniciar la actividad: se requiere además que el Ayuntamiento conceda las correspondientes licencias municipales de obra, actividad y puesta en marcha.
Septiembre de 2007
Comienza a organizarse en la ciudad un movimiento de rechazo a la coincineración prevista en la AAI. Promovido inicialmente por Asociaciones de Vecinos (AAVV) del entorno más cercano y organizaciones ecologistas, poco después se amplía hasta constituirse la Plataforma Córdoba Aire Limpio (PCAL), en la que participan diversas AAVV, Consejos de Distrito, y grupos políticos y ecologistas, hasta un total de 31 entidades.
Paralelamente, la empresa anuncia su intención de renunciar a la quema de residuos y que mantendría en su totalidad el uso de combustibles tradicionales. 


Noviembre de 2007
La Delegación de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Córdoba informa, en una respuesta escrita a una pregunta del Grupo Municipal popular que “el gobierno municipal, en la persona de la Alcaldesa Rosa Aguilar, manifestó el compromiso político y la voluntad de no dejar que la fábrica lleve a cabo esta actividad” y que “Este ayuntamiento, se felicita por la decisión de Cosmos en cuanto a su renuncia a la quema de residuos, así como el anuncio del aumento de la producción y aplicación de mejoras técnicas para la reducción de emisiones de CO2. Igualmente ratifica que la quema de residuos no puede ser una fuente de producción de energía en la planta de Cosmos ubicada en Córdoba, por el daño objetivo, que se causa a los vecinos más próximos a sus instalaciones y por el empeoramiento que supondría de las condiciones ambientales que afectan a la ciudad.”
Julio de 2012
La PCAL solicita a la Delegación de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía en Córdoba la declaración de caducidad de la AAI, alegando indefensión de las partes interesadas, incompatibilidad de la incineración de residuos potencialmente peligrosos con el PGOU de Córdoba, consideraciones sobre la naturaleza y destino de los vertidos emitidos a cauce público y a la red municipal de saneamiento, peligrosidad de las emisiones y existencia de “Mejores Técnicas” para el tratamiento de residuos que la incineración en cuanto a su impacto ambiental. 

Diciembre de 2013
La Delegación de Medio Ambiente de la Junta en Córdoba declara la caducidad de la AAI concedida en Marzo de 2007, tras constatar que la empresa no ha realizado las obras previstas en el Proyecto autorizado –que deberían haber estado terminadas en Marzo de 2012- así como que tampoco han tramitado las correspondientes licencias municipales de obra para esta actividad.
Durante los trámites la empresa presentó un Acta Notarial en la que se manifiesta la existencia de obras relacionadas con el proyecto. Visitas posteriores a las instalaciones, tanto de técnicos del Ayuntamiento como de la Junta de Andalucía, informan de que no han detectado la existencia de obras relacionadas con el proyecto autorizado.
A J González
Febrero – Octubre 2015.
La AAI no es condición suficiente pero sí necesaria para la incineración de residuos. La anulación de la AAI significaba, pues, la imposibilidad legal para la empresa de llevar a cabo esta actividad. Sin embargo, en Febrero de 2015 la situación da un vuelco cuando el Viceconsejero de Medio Ambiente de la Junta acepta el recurso de alzada presentado por la empresa en enero de 2014 contra la declaración de caducidad de la AAI, interpretando que el plazo de 5 años para la ejecución de las obras debe contabilizarse a partir de Enero de 2012 (fecha de la entrada en vigor de la norma que establece este plazo) y no a partir de Marzo de 2007 (fecha de notificación de la AAI), y sin entrar a considerar todos los demás argumentos -amplios y bien documentados- que motivaron la decisión inicial de caducidad.
A partir de este momento se reactiva el movimiento ciudadano contra la incineración de residuos en la fábrica de cemento, protagonizado de nuevo por la PCAL. Además de anunciar la intención de recurrir por todos los cauces legales posibles la decisión del Viceconsejero, promueve en Mayo de 2015 un documento, “Pacto por un Aire Limpio”, que firman todos los grupos políticos y candidaturas que se presentan a las elecciones municipales que iban a tener lugar días después, y que dice en su punto 1º:
Que, una vez quede constituida la nueva Corporación Local cordobesa, en el primer Pleno “útil”, que se celebre, se presentará una moción, en la que acuerde el inicio de la revisión de la calificación del emplazamiento de la cementera de la empresa CEMENTOS COSMOS SUR S.A., establecida en el actual PGOU declarándola formalmente “fuera de ordenación urbana” a fin de evitar que en ella se puedan establecer ampliaciones o cambio de actividades no adecuadas.
Esta declaración no impediría a Cosmos continuar con la producción de cemento pero sí la incineración de residuos, ya que no podría recibir las licencias de obra necesarias para ello. 
Un asunto pendiente: el traslado de la cementera 
Cuando en el Pleno de noviembre todos los grupos municipales, en coherencia con lo que firmaron en Mayo, ratifiquen la propuesta de la Gerencia Municipal de Urbanismo, todavía quedará pendiente resolver el problema que supone para la ciudad la existencia de una cementera en pleno casco urbano.
Cordópolis
La fábrica de cemento de Córdoba (originalmente Asland) se instaló en nuestra ciudad en 1931. Entonces estaba situada relativamente alejada del núcleo de población –aunque con casas “muy modestas” muy cerca. En los años 60 su plantilla era de unos 300 trabajadores. La crisis del sector de la construcción ha supuesto un descenso drástico en su actividad y actualmente la plantilla es, tras varios EREs, de apenas 40 trabajadores. Con el crecimiento de la ciudad  ha pasado a estar localizada prácticamente en pleno casco urbano.
La fábrica no puede seguir indefinidamente en su localización actual. Por lo que se debe abrir, a partir de ahora, un periodo de transición, de duración razonable, en el que los intereses de los trabajadores y sus puestos de trabajo sean debidamente considerados, para que la fábrica se traslade a otra ubicación, alejada de zona urbana.
Pedimos a la Junta de Andalucía y al Ayuntamiento de Córdoba una defensa clara y firme de la seguridad y salud de la población cordobesa, así como de estricto cumplimiento de las normas en materia de evaluación del impacto en salud y ambiental de las actividades industriales. LMS

*

Para saber más: http://www.cordobaairelimpio.org/. Véase especialmente:
ü  Mapa del cáncer en España.
ü  Incineradoras e incidencia de cáncer.

domingo, 17 de mayo de 2015

Reducir, Reutilizar, Reciclar, Recuperar

La UNESCO declaró el 17 de Mayo como el Día Mundial del Reciclaje, un proceso cuyo objetivo es convertir desechos en nuevos productos para prevenir el desuso de materiales potencialmente útiles, reducir el consumo de nueva materia prima, reducir el uso de energía, reducir la contaminación del aire (a través de la incineración) y del agua (a través de los vertederos) por medio de la reducción de la necesidad de los sistemas de desechos convencionales, así como también disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con la producción de plásticos. Los materiales reciclables incluyen varios tipos de vidrio, papel, metal, plástico, telas y componentes electrónicos (Cfr.: Wikipedia).

Ofrecemos a continuación las medidas que cuatro candidaturas incluyen en sus respectivos programas en relación con el reciclaje.

PP / Un crecimiento sostenible y comprometido con el medio ambiente.

14. Impulsaremos la protección del medio ambiente en un marco normativo con prioridades comunes que permitan asegurar la protección de los recursos naturales.
15. Daremos un impulso renovado a las prácticas ecológicas socialmente responsables. Particularmente, promoveremos medidas que conciencien sobre la necesidad de mantener limpios y saludables nuestros espacios comunes de convivencia.
16. Impulsaremos políticas efectivas en la gestión de los residuos municipales, que permitan avanzar en la recuperación, reutilización y reciclaje. Especialmente, la limpieza y la recogida de basuras seguirán siendo una prioridad en los municipios.
17. Promoveremos que la protección del medio ambiente sea un valor añadido a la actividad económica. Apoyaremos a las empresas medioambientalmente responsables.
18. Incorporaremos criterios de responsabilidad medioambiental en las contrataciones públicas.

IU / Gestión pública de los residuos bajo los criterios de reducción, recuperación y reutilización

En la gestión de los residuos lo primero es reducir su cantidad, en segundo lugar proceder a la reutilización de la mayor parte de los generados y en tercer lugar el reciclado del resto...

Izquierda Unida estima preciso reducir la generación de residuos y optimizar los flujos de materiales en la producción de bienes y servicios, impulsando el cumplimiento de los planes de residuos, priorizando los programas de concienciación social y los modelos de consumo sostenible. También se necesita investigación y desarrollo tecnológico para avanzar en la mejora de la gestión.

Defendemos la gestión pública de los residuos tratándolos como materiales recuperables y reutilizables. Nos oponemos a la incineración de residuos, tanto si se recubre de eliminación como si lo hace de “valorización”.

Apostamos por las recogidas selectivas de residuos en origen...

Por otra parte, hemos de seguir insistiendo en el impulso a la Estrategia Residuo 0: recogida puerta a puerta (orgánico vs resto, recogida separada en fracciones), compostaje de calidad, centros locales de Reutilización y reciclaje, investigación e incidencia en fracción no reciclable, incentivos fiscales Se hacen necesarios cambios legislativos y normativos para recuperar una jerarquía de gestión de los residuos encaminada a la sostenibilidad, a la protección de la salud y a la generación de empleo que cierre la opción a la incineración de residuos, escondida engañosamente tras el término “valorización energética”.

Psoe / Mejor reciclaje de los residuos
Favoreceremos la estrategia 4R (Reducción, Reutilización, Reciclaje y Recompra). Es necesario diseñar un sistema de recogida de residuos que sea eficaz para alcanzar esos objetivos, fomentando la unión entre municipios para generar una estructura de recogida que se vea favorecida por la economía de escala.


Ganemos / Una ciudad que reutiliza y recicla sus residuos.
Córdoba debe plantearse como objetivo “Basura Cero”, lo que supondría realizar un gran esfuerzo para eliminar la mayor parte posible de la basura, que actualmente es llevada al vertedero, estableciendo las metas y programas necesarios para lograrlo. Esto solo es posible a través de la separación de los materiales reciclables (plástico, cartón, papel, aluminio, etc.) y de los materiales que pueden convertirse en compost (grama, hojas, comida, etc.) para que puedan ser reutilizados y/o reciclados.

La implementación del reciclaje y el compostaje, permitiría desarrollar nuevos mercados para estos materiales, que no llegarán a nuestros vertederos, generando además nuevas actividades que darán lugar a nuevos empleos.

El reciclaje contribuye además a la preservación y el uso racional de los recursos naturales, a la creación de valor socioeconómico, a la eliminación de los vertidos y a la reducción de la contaminación ambiental.

Es por esto que propiciaremos y potenciaremos toda una red de recogida selectiva de residuos, para su reciclaje y reutilización, que deberá estar liderada desde SADECO, como instrumento fundamental para conseguir en nuestra ciudad el objetivo de Basura Cero.

viernes, 15 de mayo de 2015

Una estrategia educativa para la ciudad sostenible

A pesar de que los términos sostenibilidad y desarrollo sostenible llevan ya más de diez años en el lenguaje casi cotidiano, su definición conceptual aún sigue siendo objeto de discusión entre los estudiosos del medio ambiente, los planificadores y los gestores. 
Kazimir Malevich
De una forma sencilla y en un sentido amplio, llamamos sostenible al sistema en evolución que asegura los recursos de forma permanente y continuada,  es decir una ciudad sostenible, por ejemplo, es aquella cuyo modelo de desarrollo está basado en la capacidad de sus recursos para ser utilizados y mantenidos. En la mayoría de las ocasiones el término sostenible aplicado al desarrollo se convierte en artificio retórico, utilizado como disfraz del desarrollismo clásico unido al crecimiento del capital de unos pocos. No obstante, frente a la manipulación interesada del concepto, nos referimos a un nuevo planteamiento de las relaciones socioambientales, basado en el equilibrio mantenido de ambos sistemas, en el que la mesura del consumo, la gestión democrática de los bienes y el diálogo amable con lo natural son los ejes del desarrollo.   

En este contexto la educación adquiere un papel relevante, como estrategia sociocultural necesaria para ayudar a las personas a construir este nuevo modelo de desarrollo. Una educación dirigida a cuestionar los sistemas de consumo y de relaciones humanas actualmente imperantes. En sentido amplio nos referimos a una educación de carácter ambientalista y humanista que interese y capacite a los ciudadanos para resolver los problemas socioambientales de su entorno.

Para la ciudad de Córdoba que orienta su desarrollo hacia la sostenibilidad, la acción educativa se perfila como imprescindible en la consecución de este objetivo, acción conectada a las que ya se vienen realizando desde otros ámbitos como el de la planificación estratégica, urbanística, ambiental, turística, económica, etc. 


Varias son las características que debieran definir una acción educativa concebida como herramienta para la sostenibilidad en la ciudad de Córdoba. 

1. Concebir la Ciudad, en el discurso y en las prácticas, como un sistema complejo y dinámico. Es decir partir de la ciudad como un conjunto interrelacionado de elementos, procesos, funciones, etc. sometidos a continuos cambios y flujos, regulado por decisiones, dependiente del exterior, generador de residuos, etc., y tener todo esto en cuenta a la hora de diseñar propuestas educativas. En nuestro ámbito, ciudad, sierra, vega, río y campiña son partes de un todo complejo en estrecha relación. 

2. Adquirir significado en las políticas globales del municipio, como herramienta en la gestión integrada del territorio. Esto supone superar el papel marginal, por no decir simbólico, que en la actualidad posee la educación ambiental en el organigrama municipal, supone dar a la educación ambiental el carácter transversal que la caracteriza impregnando todas las acciones de gobierno, con programas integrales e intersectoriales, lo que obliga a la coordinación interdepartamental y con ello a un nuevo modelo en la gestión municipal. 

3. Estar dirigida a todos los sectores de la población, con acciones concretas y específicas para cada uno de ellos en razón de sus características. Sin dejar el ámbito escolar, donde sin duda es necesario un mayor esfuerzo también por parte de otras administraciones, es imprescindible potenciar las acciones ambientalizadoras en otros contextos ciudadanos, implicando con más entusiasmo y compromiso a asociaciones de vecinos, entidades culturales, deportivas, ecologistas, colectivos profesionales, el sector empresarial, etc.  

4. El desarrollo de estrategias e instrumentos que conecten el territorio y lo que en él acontece, con los ciudadanos. Esto exige dirigir las acciones educativas al establecimiento de puentes entre las personas que planifican, proyectan y actúan técnicamente sobre el territorio (sobre la ciudad), y las personas que viven en el territorio (en la ciudad) consumiendo los recursos, sufriendo y disfrutando el entorno. En el caso del Río Guadalquivir, si no se consigue enlazar su mejora urbanística y ambiental con la población, la ciudad solo habrá mejorado los sitios, los escenarios, pero no habrá creado lugares, espacios de vida y vivencias.

René Magritte
5. Capaz de poner en uso los recursos existentes, no solo los tradicionalmente educativos, sino también otros susceptibles de ser utilizados en clave de educativa desde nuevas perspectivas del aprendizaje. A los recursos típicamente educativos como centros escolares, materiales didácticos o equipamientos culturales deben unirse otros como instalaciones industriales, centros de investigación, espacios urbanos y naturales, obras y construcciones, jardines, mercados, y otros muchos, todo ello para facilitar la comprensión de la realidad de territorio y las relaciones de este con la población.

6. Desarrollar instrumentos que potencien la participación ciudadana, el intercambio de ideas y de experiencias, la puesta en valor de los recursos del conocimiento. El  aprendizaje es un hecho individual y social, resultado de la elaboración personal en un contexto de intercambio y contraste de ideas con otras personas, por ello deben ofrecerse espacios y oportunidades de discusión, de exposición, de exploración de puntos de vista, de presentación de experiencias en busca de la riqueza necesaria para la solución conjunta de los problemas.

7. Una educación dirigida a la resolución de los problemas ambientales de la ciudad y de los impactos producidos en el entorno. No solo basta con percibir el entorno como un lugar agradable y conocer las claves que lo hacen posible, hay también que interesar y capacitar a las personas para actuar en aquellas otras situaciones que plantean problemas, dando a conocer los diferentes mecanismos e instrumentos para solucionarlos. 

Con estas premisas se hace necesario un plan de intervención educativa de carácter integrado, que con una definición territorial concreta desarrolle una serie de programas y recursos orientados a apoyar los objetivos de sostenibilidad plasmados en diversos documentos de planificación y que sin duda, servirán de puntales para el protagonismo que se proyecta para la ciudad en años venideros.  

Agustín Cuello Gijón