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sábado, 30 de junio de 2018

Prosperidad y calidad de vida (Propuestas de futuro para la ciudad)


En los últimos tiempos se han generado desde el Ayuntamiento, documentos que ofrecen planes para el “desarrollo económico de Córdoba”.  Son documentos, que suelen dejar contentos a los empresarios de la ciudad y no tan satisfechos a otras fuerzas sociales.
En uno de ellos, quizás el más ambicioso, fechado en Julio del 2016 y titulado Plan para el emprendimiento y el desarrollo económico de la ciudad de Córdoba se plantea un modelo de ciudad que se apoya en torno a cuatro elementos básicos:
  • Una Córdoba industrial… que sea atractiva para la implantación de las empresas, como fórmula para crear empleo digno y retener talento en nuestra ciudad. Especial atención merecen las empresas exportadoras que hacen que el valor añadido redunde en la riqueza de la ciudad. 
  • Una Córdoba turística… que aproveche su posición referente en el turismo patrimonial e histórico para impulsar otros emergentes, como el gastronómico, el medioambiental o el de eventos culturales y de congresos, aprovechando la oportunidad para redactar un nuevo plan estratégico para el turismo, y sumando a las inversiones en infraestructuras necesarias, una adecuada gestión posterior (centro de congresos, centro de convenciones, museos, monumentos y patrimonio, centro de recepción de visitantes…). 
  • Una Córdoba verde… que extraiga las potencialidades de su entorno medioambiental para el turismo (sierra) y la industria agroalimentaria. 
  • Una Córdoba para vivir y para vivirla… que atraiga por su calidad de vida a inversores y visitantes, que conviertan a Córdoba en una ciudad productiva y productora.

Este documento hace del crecimiento económico la única forma de mejorar la vida de los habitantes de una ciudad, al margen de sus consecuencias. En él se defiende que todos debemos apoyar a los llamados emprendedores que supuestamente van a traer ese crecimiento. Insisten en las nuevas tecnologías como vía para solucionar los variados problemas ciudadanos. Los dos últimos elementos, “una Córdoba verde” y “una Córdoba para vivir y vivirla”, pierden pronto su atractivo inicial, ya que tras su envoltorio hay un único objetivo: el crecimiento económico que produciría el desarrollo turístico al que sirven. Para ello, primero, y con fondos de todos, habría que hacer de Córdoba; “una ciudad atractiva para el visitante y el inversor”.
Crecimiento y/o futuro sostenible
El principal defecto de este tipo de documentos estaría en que se habla poco de los cordobeses y cordobesas que no sean emprendedores o emprendedoras. Usualmente carecen de unas frases sobre la situación de la ciudad y, de cómo se ha llegado hasta aquí, quizás hayan pensado que por ser tema desagradable mejor dejarlo para otro momento. Por el contrario, están especialmente preocupados por los negocios que algunos cordobeses y cordobesas pueden hacer en la ciudad, suponiendo, como es costumbre, que los beneficios que obtengan se trasladarán de forma automática al conjunto de sus habitantes.
La historia reciente ha mostrado la falsedad de esta suposición del más rancio capitalismo neoliberal. ¿Están los éxitos económicos y ganancias de los “emprendedores” de CAJASUR, PRASA, Arenal 2000, NORIEGA, Pérez Jiménez, ATS, MUSA, COSMOS, RABANALES 21, reflejados en la buena vida del cordobés o la cordobesa de hoy  o solo sirvieron para mejorar el nivel de vida de los familiares directos de los emprendedores, de los copropietarios de sus sociedades y de los políticos que colaboraron en sus aventuras? Es una buena pregunta de cuya respuesta debería ocuparse quien quiera tener un plan de futuro para la ciudad y que además pretenda evitar lo que han sido clamorosos errores que todavía sufrimos.
En estos documentos se sigue priorizando los problemas de aquellas capas que de una forma u otra han controlado nuestra ciudad durante los últimos decenios, ofreciendo diversos proyectos sobre los más diversos temas, en general medioambientalmente insostenibles. Se mezcla lo verde con la construcción de carreteras, los parques industriales con centros culturales millo-narios en coste… Además, como no podía ser menos, para mostrar la modernidad, se ofrecen medidas para la transformación digital de la ciudad, medidas que llegan a una sospechosa concreción, dando la impresión de que entre los amigos de los redactores están emprendedores de “Silicon Valley”, que aquí, a diferencia de aquellos, necesitan fondos públicos para sus proyectos, lo que los lleva a proponer la creación de varios organismos que sirvan para la colocación de amigos y colaboradores. Especial relevancia tendría, y cito textualmente, “el puesto de CIO de transformación digital (Chief Information Officer), un cargo destinado exclusivamente al ámbito de la transformación digital de la ciudad”.
Otro aspecto a destacar sería la gran relevancia que se da a los visitantes, dado que todo lo referente a una ciudad verde, y la forma de vivir, se piensan para atraerlos. Se trata al visitante como materia prima de una mercancía que, convenientemente unida al trabajo del cordobés o cordobesa, permite el beneficio de nuestros emprendedores o aprendices de capitalistas. No parecen ser conscientes de que los visitantes son una materia muy vulnerable, y afectada por vaivenes sociopolíticos y económicos difíciles de controlar. Apostar el desarrollo y la calidad de vida de los habitantes de las ciudades a esta mercancía (los visitantes) debería ser observada con mucha precaución, si lo que queremos es tener un futuro medianamente sostenible.
Los visitantes, por mucho que se insista, son solo una parte pequeña en la vida de los habitantes de cualquier ciudad que apueste por un futuro sostenible. En aquellas ciudades con un interés histórico o ambiental, caso de Córdoba, se debe luchar por no hacer de ellos la base de su economía. Se hace muy importante analizar a los llamados emprendedores del sector turístico, empresarios de negocios de hostelería y servicio y especialmente las vías que usan para obtener sus beneficios. Deberemos evitar que el uso sin control de las inversiones públicas, para disfrute de todas las personas, conlleve elevados índices de explotación de los trabajadores y trabajadoras y que sea esa la única base del enriquecimiento del sector. Debemos procurar que este mal llamado emprendimiento termine marcando de forma negativa la vida del conjunto de los habitantes de la ciudad.
Prosperidad y Calidad de vida
Si tuviéramos que elaborar un documento similar al que hablamos, empezaría por considerar que lo principal de las ciudades son sus habitantes. Reconocería que es difícil de resumir y de ordenar por prioridades e importancia sus actividades y necesidades, cuando la mayoría son trabajadores y trabajadoras por cuenta ajena, bien del Estado, en sus múltiples formas, bien de otra u otro empresario o bien es trabajador autónomo o trabajadora autónoma. Sin olvidar al 27% que no encuentra trabajo, aunque lo busca, y aquellas que realizan trabajos sin ser asalariadas; las amas de casa y las que realizan trabajos voluntarios de ayudas a enfermos, necesitados o de protección al medio ambiente.
La calidad de vida de este grupo humano pasa por disponer de una vivienda digna, no necesariamente en propiedad, tener unos ingresos mínimos decentes (por ejemplo, por medio de una Renta Básica Universal), unos servicios básicos asequibles, de luz, de agua, y unos transportes públicos adecuados en precio, comodidad y frecuencia. A esto debemos añadir una educación y una sanidad pública de calidad, unos lugares (parques o zonas verdes en cada barrio) donde sus hijos puedan disfrutar de asueto y realizar deportes, lugares donde puedan estar acompañados de los mayores, por lo que habrá que dotarlos de una fácil accesibilidad y de personal que cuide tanto de ellos como de sus nietos.
Teniendo en cuenta las dificultades económicas, que encontraríamos para la puesta en marcha de estas medidas, deberíamos evitar que el apoyo se reduzca a los que ya detentan el poder social o económico. Debemos buscar propuestas para aumentar la buena vida de los cordobeses y cordobesas que solo tienen su fuerza de trabajo como riqueza, la empleen o no y que, aunque no lo parezca, concentran la mayoría de la actividad económica y social de la ciudad.
Propuestas y prioridades
Estas propuestas deberán integrarse en una economía sostenible y respetuosa con el medio ambiente, dado el agotamiento evidente de los recursos energéticos dominantes; gas, carbón, energía nuclear y petróleo. Córdoba, como el resto del país, es una ciudad que ha carecido de esas fuentes energéticas tradicionales, aunque sufre en su proximidad un cementerio de residuos nucleares. Las fuentes de energía de las que dispone en su entorno sin embargo son sostenibles y renovables; la solar y la eólica. Por ello cualquier plan de futuro deberá tener en cuenta estos hechos, especialmente cuando los síntomas del cambio climático se hacen evidentes en nuestro entorno.
Para lograr esa buena vida, los habitantes deberían ser animados y/o ser capaces de generar sus propios proyectos y tener la capacidad de autogestionarlos, o al menos disponer de vías de expresión y organización colectivas (sindicatos, asociaciones, ...) que muestren a los representantes políticos en la ciudad que la producción de mercancías es solo una parte de la buena vida y que, como representantes, deberían emplear su tiempo, sus energías y los recursos públicos (que no son infinitos en una economía globalizada) en hacer de la ciudad un lugar más habitable y generadora de una más elevada calidad de vida para todos, con visitantes o sin ellos.
Como parecen mostrar estos documentos, la ciudad de Córdoba carece de proyectos consensuados, y a largo plazo, para sus habitantes, lo que lleva permitiendo que cada cierto tiempo aparezcan los supuestos emprendedores que utilizan a la ciudad, como fuente de negocio y beneficio, bajo el chantaje de la creación de empleo y con los caramelos de ofrecer eventos varios. Para estos emprendedores da lo mismo que la actividad sea el turismo, la cultura, la biomedicina, la agroalimentación, la joyería o internet y sus aplicaciones todas ellas sirven para hacer planes que duren el tiempo necesario para enriquecerse y pasar luego a otra. En tanto, el conjunto de habitantes ven como se deteriora la vida social y económica y sus hijos deben optar entre el subempleo o la emigración.
Para terminar, debemos reconocer que cualquier plan que busque una ciudad integrada y compacta y no difusa como la actual, debe reconocer que los habitantes de los distintos espacios o barrios parten de una situación diferente en lo que hemos llamado calidad de vida. No es lo mismo la zona del casco histórico, con su Mezquita como centro de atracción de visitantes, que el Brillante con sus chalets, o que el distrito centro repleto de actividad comercial. Son también distintas las condiciones que tienen los habitantes de los barrios que rodean a ese centro histórico y comercial entre los que se encuentran barrios con una enorme actividad social junto a otros claramente deprimidos. No podemos tampoco olvidar el tema de las parcelaciones, ilegales, alégales o legales, que en nuestra ciudad ocupan un espacio tan extenso como el resto de la ciudad y responsables de que Córdoba sea una ciudad difusa.
Los problemas creados durante decenas de años no podrán solucionarse en poco tiempo. Primero, habría que definir un mínimo común de servicios y condiciones que deben tener todas las zonas de la ciudad y marcar el camino que deberá, en el largo plazo, convertir a la ciudad en ese conjunto social integrado medioambientalmente y con una economía que ofrezca a sus habitantes un futuro no de crecimiento y si de prosperidad. D. Ll.
Encartes21

viernes, 25 de agosto de 2017

No a la creación de un Centro Comercial en el Parque Tecnológico Rabanales21


Los abajo firmantes, ciudadanos y ciudadanas, profesores y profesoras en activo o jubiladas de la Universidad de Córdoba, tras el estudio del Expediente de Innovación del Plan General de Ordenación Urbanística (PGOU) de Córdoba referido a la creación de un Centro Comercial en el Parque Tecnológico Rabanales 21 presentan la siguiente alegación sobre el mencionado Plan que, a nuestro juicio, introduciría importantes modificaciones que afectarían tanto al Parque Tecnológico como a la Universidad de Córdoba y a la ciudad en su vertiente comercial.

El Parque Tecnológico Rabanales 21 (de ahora en adelante  R-21), inició su andadura como sociedad el 4 de Junio del 2001. Durante estos  16 años, ha existido tiempo más que suficiente para que tuviera definidos unos objetivos claros, que deberían haber trazado un camino más o menos exitoso para ese proyecto. La solicitud del cambio en los usos de sus terrenos viene a demostrar que pese a la insistencia de sus gestores en defender, de palabra, la innovación, la ciencia y el desarrollo, estos objetivos básicos nunca estuvieron claros, como ya denunciamos en su momento 
Tras estos 16 años de existencia nos enfrentamos ahora con otro expediente de innovación en los usos, que no es el primero, puesto que habría que recordar la existencia de otro anterior que pretendía incluir el hospedaje como actividad en algunas zonas del parque (ver alegación presentada el 26-1-2009, por varios de los actuales firmantes). La Gerencia de Urbanismo en 2015 se hacía eco de esta falta de claridad en su memoria informativa de una innovación.
La planificación urbanística so siempre alcanza los objetivos marcados. Es por eso que en la revisión de la evolución de determinados procesos se constate, tal vez, con más frecuencia de lo deseado que los resultados obtenidos se alejan significativamente de los previstos.
En los últimos tres años y a solicitud de R-21 se han planteado dos expedientes de innovación sobre la parcela IDR-4, para hacer compatible la actividad de una gran superficie minorista comercial con los usos industriales de un Parque tecnológico. No se trata como podemos ver de un cambio menor, sino que, utilizando las palabras de la Gerencia de urbanismo, es un cambio que aleja significativamente a R-21, de los objetivos que lo hicieron nacer. Esta innovación afecta de forma importante a un sector del parque (nos referimos a la manzana IDR-4) que era definido por el equipo redactor del proyecto del PGOU como, “una única parcela para una gran actuación”…. “ya que se sitúa sobre la nacional IV”. En palabras de la Gerencia del 3 de Marzo de 2011, en la modificación del Plan parcial PTR-E-1, se decía lo siguiente sobre esta parcela.
En la ordenación prevista en el Plan Parcial se definió como parcela única con la intención de tener la posibilidad de albergar una gran empresa que teniendo las características para enmarcarse en la ordenanza de zona IDR. Zona de producción compartiese características de ID y necesidad de establecerse en situación de escaparate.
El posterior desarrollo de la gestión del Parque hace que esta posibilidad se considere remota y si que se esté constatando que existe demanda por empresas de menor dimensión pero con las mismas características y que por tanto sea conveniente su parcelación lo cual deriva en el establecimiento de un viario publico dentro  de la manzana, que facilite el objetivo.

Siete años después de aquella reflexión de los redactores del PGOU parece que para los gestores de R-21 ha llegado el momento de esa gran actuación aunque en nada relacionada con la I+D+i. Al parecer, un grupo económico propone situar en esa  parcela, de casi 4 Ha, un centro comercial con una superficie edificada de 1,8 Ha, con un 15% dedicado a I+D como ya recogía el art. 3.27 de Plan parcial del sector aprobado en 2005. Este grupo parece ser el mismo que en 2009 ya había conseguido el cambio de usos en una zona industrial colindante a R-21, para un parque comercial, que no pudo desarrollarse dado los altos costes de la urbanización. La prensa lo recogía en estos términos:
"Urbanismo da el primer paso para facilitar la implantación del PARQUE COMERCIAL DE DUPROCOM en la zona de ampliación del POLIGONO DE LAS QUEMADAS (CORDOBA). El consejo rector aprobó el 19/01/09 una innovación del PLAN PARCIAL (I)-2, que permite agrupar cuatro manzanas en una y reconvertir el uso industrial de las mismas en comercial para que DUPROCOM pueda crear allí su parque de medianas superficies con distintas tiendas y espacios para ocio y servicios. La innovación está promovida por las SOCIEDADES. GESTION INMOBILIARIA LAS QUEMADAS Y VILOFIN y conlleva, además, variar la edificabilidad, alineaciones y rasantes e infraestructuras". (DIARIO CORDOBA - Publicada el 20/01/2009).
Para cumplir los deseos de este grupo económico R-21 solicita y obtiene de la Gerencia de urbanismo, el cambio de usos recogido en el artículo 12.4 bis, del PGOU modificado, que describe los usos que deberán aparecer en un Parque tecnológico. Pues bien, con la innovación se trata de introducir entre los usos de R-21 la actividad terciaria de una gran superficie comercial.
Algunos de los abajo firmantes  estuvimos en su día en contra de la modificación del parque para hospedaje, una modificación menor ya que aparecía entre los usos del parque tecnológico y lógicamente no podemos menos que ser contrarios a esta actuación que, como detallaremos a continuación, termina por enterrar lo que en su día fue un proyecto sobredimensionado de Parque tecnológico.
Adicionalmente, no podemos por menos que lamentar que sea un gobierno progresista el que lleve a cabo este proceso.
ARGUMENTOS Y CONSIDERACIONES GENERALES
1.       Dado que la situación económica del Parque es crítica, consideramos sería más adecuado abrir un proceso de replanteamiento global del proyecto de R-21 antes  que abrir un proceso especulativo cambiando el uso de una parcela de 4 Ha del Parque favoreciendo a grupos económicos concretos.  R-21 mantiene deudas con varias administraciones por valor de 25 millones de euros (aunque hay quien opina que se llevan enterrados en R-21 más de 40 millones de euros), según las  declaraciones del promotor de la idea del centro comercial Rabanales. La venta de esta parcela con objeto de construir un centro comercial, significaría una entrada de 2 millones euros (0,6 ya entregados) que, en ningún caso, solucionaría el problema financiero del proyecto R-21.
2.      Además de no solucionar el problema económico, un proyecto como el del centro comercial determinaría, por su dimensión, el futuro de R-21, ya que liga al Parque al éxito o fracaso en una actividad que  nada tiene que ver con los fines para los que fue creado. En este caso, se trataría de realizar un negocio que, si logra salir adelante, sería debido a que previamente se han realizado inversiones públicas que ahora revierten a manos privadas en nada relacionadas con la innovación, la ciencia y de una economía productiva.
3.      No hay un análisis serio de la necesidad de un Centro comercial de 1,8 Ha, especialmente cuando estas estructuras pasan por un momento de crisis y replanteamiento en las grandes ciudades, y más aun  en ciudades de la dimensión de Córdoba.
Valga una breve reflexión sobre el tema: En la época actual, a causa del incremento del desempleo, de la menor renta disponible de las familias, o bien por la incertidumbre generalizada, los españoles destinamos una menor parte de nuestra renta al ocio. Este cambio de tendencia en el patrón de consumo de los españoles, ya ha hecho mella sobre las grandes superficies en general y los centros comerciales en particular.
Aunque pueden encontrarse noticias de la necesidad de nuevos centros comerciales, como los empleados por el grupo promotor, estas responden a grupos económicos interesados en la especulación de estos terrenos más que al proceso comercial en sí y no tienen en cuenta los aspectos de la crisis de fuentes de energía, los aspectos del cambio climático y las nuevas tendencias de compras por internet. Como muestra de ello tenemos los siguientes artículos donde se trata de la decadencia de los centros comerciales en USA cuna de los mismos. (ver: http://www.elmundo.es/economia/ahorro-y-consumo/2017/05/03/5903772b468aeb8c7d8b467d.html. http://horajaen.com/opinion-centros-comerciales-en-jaen-nos-venden-el-pasado-como-la-panacea-del-futuro/)
4.      Este proyecto condicionaría además el desarrollo del sector comercial de la ciudad. En diversos foros se ha apostado por un comercio de proximidad, energéticamente sostenible. Los planes de movilidad incluidos en la modificación propuesta vienen a confirmar que será el automóvil la forma predominante de acceso, por mucho que se intente vender el transporte público (tren y autobús) y la bicicleta. Hay ejemplos en ciudades próximas de centros comerciales creados a finales del pasado siglo, que son modelos de una movilidad energéticamente insostenible, (véase en Málaga, Plaza Mayor).
Por ello se hace necesario que se cumpla el punto 2 del artículo 12.4.6 del PGOU que dice: Durante el período de información pública del plan especial se dará audiencia al expediente y se oirá a las organizaciones más representativas de los comerciantes, consumidores y sindicatos de trabajadores, así como a la Cámara Oficial de Comercio e Industria.
5.      Utiliza la mejor zona del Parque, por su visibilidad, en un negocio ajeno a los objetivos del mismo, abriendo un proceso especulativo. Esta zona  debería destinarse a  alguna actuación directamente relacionada con las actividades de un Parque tecnológico pero no a una zona comercial. Si no existieran  empresas interesadas, se podría, por ejemplo, levantar un edificio que acerque la innovación a la ciudadanía y sus problemas, haciendo de sus necesidades e ideas el objeto del trabajo de innovación y estudio científico de los investigadores de la universidad.
6.      Las empresas que están detrás del diseño del proyecto centro comercial, no ofrecen la garantía necesaria, ni tienen experiencia en la acometida de centros comerciales, como muestra el fracaso que ya han cosechado en anteriores propuestas. Estos promotores aprovechan la inversión de fondos públicos para acometer un proyecto que, sin contar con esa inversión, ya ha mostrado su inviabilidad.
7.      Desde la perspectiva de la  Universidad de Córdoba en concreto sería difícilmente justificable ligar ahora los fondos públicos invertidos en forma de capital y terrenos, que se justificaron en su momento por ser un proyecto de I+D+i, a un proyecto como el de un centro comercial que, si se hubiera acometido en sus inicios, hubiera sido considerado fuera de la legalidad, ya que favorecía la especulación con unos terrenos públicos de uso docente.
8.     La quiebra de la empresa privada PRASA, la principal promotora del proyecto R-21, es un dato negativo a tener en cuenta, dado que deja al sector público como único valedor del proyecto. Los bancos socios no parecen apostar por el proyecto, lo que nos hace temer que esta modificación solo sirva para retrasar la quiebra y generar beneficios para fondos especulativos relacionados con la compra/venta/alquiler de los terrenos. Parece que los promotores del centro comercial y algunos políticos muestran una escasa confianza en el proyecto original de “Parque Tecnológico” como fue entendido en su creación y apuestan por cualquier actividad lucrativa-especulativa como salida.
9.      Las elevadas deudas que tiene el Proyecto de Parque Tecnológico necesitan ser saldadas mediante cambios en la gestión y, de no ser posible, con la vuelta de los terrenos sin uso a las actividades docentes e investigadoras originales y nunca en un proceso de huida hacia adelante que desvirtúe el plan original y nos lleve a un terreno que los sectores públicos no podrán controlar.
1.  Tras más de 16 años de andadura consideramos que es el momento de replantearse el proyecto de Rabanales 21. Cuando la sociedad española y el conjunto de las sociedades se enfrentan a problemas medio ambientales importantes, creemos que la ciudad, el Ayuntamiento, la Diputación y la Universidad deben abrir un proceso que permita transitar al proyecto R-21 hacia unas actividades sostenibles que mejoren a la ciudad y la alejen de proyectos especulativos como el que aquí se presenta.

ALEGACIÓN:
La innovación del PGOU que permitió el cambio de urbanizable no sectorizado a urbanizable sectorizado introdujo el concepto de “Parque Tecnológico” como uso global en nuestro PGOU. Según el artículo 12.4 bis de la normativa  del PGOU en dicho concepto se engloban multitud de usos pero NO el de una zona comercial (Gran superficie minorista), que ahora se pretende introducir.
La introducción de esta actividad significa dar al traste con el concepto introducido en nuestro PGOU para “Parque Tecnológico”, abriendo la posibilidad de cualquier otra actividad por caprichosa que nos pueda resultar, en unos terrenos originalmente públicos y que para salvar una mala gestión se ofrecen ahora a la especulación privada.
Puesto que las actuaciones mencionadas más arriba son contrarias a la planificación con la calificación urbanística que tienen en el Plan General de Ordenación Urbana vigente, es decir como PARQUE TECNOLÓGICO, solicitamos que esta modificación sea rechazada.
PROPONEMOS MANTENER LA CALIFICACIÓN DE SUELO INDUSTRIAL, manteniendo la clasificación y categoría urbanística vigente y citada anteriormente, así como que se potencien los usos relacionados con la investigación universitaria compatibles con las características y valores de los citados terrenos.
Debe entenderse, además, que los firmantes de esta alegación se oponen a la creación de suelo comercial fuera del suelo urbano y especialmente en terrenos que originariamente, antes de la creación de R-21, tenían usos docentes para la Universidad. La aprobación de esta modificación significaría que el traslado de gran parte de la Universidad a este campus, con el consiguiente esfuerzo económico realizado, perdería todo su sentido, sirviendo en última instancia a procesos especulativos alejados completamente de los objetivos que en su día se presentaron para privatizar unos terrenos públicos.
Unimos nuestra alegación a aquellas que desde otros sectores sociales de Córdoba sabemos se han presentado o se presentarán y que resumimos en el siguiente párrafo:
No se entiende esta actuación contraria a los valores que dice defender el gobierno municipal tales como la compra en el comercio vecinal. Gran número de grandes superficies comerciales se han establecido en Córdoba desde el año 2006. No se incorpora información coherente sobre la estructura comercial existente en su ámbito inmediato o mediato ni el análisis espacial de los establecimientos existentes. Solo el vehículo motorizado privado va a sustentar esta actuación.
Por todo ello pedimos el archivo de la Innovación.
Firmado (por orden alfabético)
·         Juan Fernández Haeger. Catedrático jubilado. Universidad de Córdoba.
·         Diego Llanes Ruiz. Catedrático jubilado. Universidad de Córdoba. (*)
·         Gerardo Pedrós Pérez. Profesor Titular. Universidad Córdoba.

(*) Persona de contacto, si desea ser firmante contactar en diegollanes49@gmail.com

miércoles, 5 de julio de 2017

RABANALES 21: MEMORIA HISTORICA Y FUTURO.


Se cumplen más de 13 años del momento en el que CEUCOSA (sociedad instrumental de la Universidad de Córdoba, UCO) pusiera a disposición de la sociedad Rabanales 21 SA, unos terrenos, (70 Ha), propiedad de la UCO. Más de un centenar de profesores nos opusimos sin éxito a esa venta, que se justificaba para aumentar la innovación y el desarrollo (I+D) en nuestra ciudad. Tras la recalificación, a uso industrial de unos terrenos que tenían usos docentes, la UCO entró a formar parte del Parque tecnológico con el 24,74% de las acciones, acompañando a, la Junta de Andalucía (20%), El Monte (20%), PRASA (20%), Cajasur (10%), Ayuntamiento (4,4%) y Diputación (0,9%). La operación prometía beneficios tanto sociales como económicos, dado que centenares de empresas estaban interesadas en establecerse en el Parque.

En sus inicios el proyecto contaba con un promotor privado, la constructora PRASA, que hoy está en concurso de acreedores, (ahora mantiene solo un 5% del accionariado) a la que acompañaban en su aventura, cosa usual en aquellos tiempos de burbuja inmobiliaria, dos entidades bancarias, El Monte y Cajasur, una de ellas (Cajasur) fue rescatada con fondos públicos y ambas adquiridas por otras entidades menos problemáticas, nos referimos a Kutxabank y Caixabank, que hoy tiene el 35% de las acciones tras la compra del 15% de las acciones de PRASA. Con el tiempo el sector público ha ido incrementando su presencia y responsabilidades algo normal y diría que imprescindible en este tipo de aventura especulativa, donde los beneficios son privados y las pérdidas públicas.
Trece años después, Rabanales 21 SA acumula deudas por valor de casi 23 millones y tiene tres edificios, donde se sitúan unas decenas de empresas, uno de ellos el ORION ha sido embargado por el Ministerio de Hacienda por las deudas que tiene la Sociedad con el Estado. Tras años de ingentes gastos en construcción y urbanización, la Sociedad ha llegado a una situación próxima a la quiebra dado que no ha podido atraer a los centenares de empresas que en un principio se prometieron y pone sus esperanzas en la venta de terrenos para un parque comercial. Hace unos días y mientras llega el dinero de ese parque comercial innovador, se ha aprobado que el ayuntamiento compre un solar para innovar en el suministro de agua y, lo más sorprendente, que CEUCOSA, sí la misma sociedad instrumental de la UCO que vendió los terrenos, ahora, para salvar la situación, deberá adquirir una parte de algo que le perteneció, con lo que se cierra un ingenioso e innovador bucle que empezó hace 13 años.
La sociedad Rabanales 21 SA, ha tenido promotores y gestores, que procedían de instituciones públicas, los resultados indican que su gestión no ha sido precisamente brillante, sin embargo, al dejar Rabanales 21 usualmente se reincorporan a la gestión de lo público, como si todo hubiera ido bien o al menos según lo esperado.
Hasta aquí la memoria histórica, pero debemos hablar del futuro.  ¿Qué pasará con Rabanales 21 SA después de otros 13 años, en 2030? Soy de los que piensan que el cambio climático y el propio modelo económico capitalista, nos llevará al colapso, entendido este como un proceso de deterioro continuado de las condiciones de vida, cosa que ciertos grupos sociales y especialmente los jóvenes ya padecen hoy, y este nos guste o no será el marco que espera a Rabanales 21.
En breve, a propuesta de Ganemos, se desarrollará en Córdoba un proyecto que se llama “Córdoba en Transición” “En defensa de las generaciones presentes y futuras” y que tiene por objetivo que las “comunidades de transición” sean parte de un movimiento que propone de forma innovadora y creativa dotar de control a las comunidades para soportar el doble desafío del cambio climático y el declive del petróleo. Se me ocurre que de ese proyecto “Córdoba en transición” surja considerar al Parque tecnológico Rabanales 21 como el primer Parque tecnológico  en transición hacia lo que puede ser un colapso de nuestro modelo de sociedad.  Con ello las medidas que se tomen sobre el Parque y que sin duda deberán tomar las instituciones públicas; universidad y ayuntamiento especialmente, serán muy diferentes de las que hoy se proponen. Con ello seríamos pioneros en algo que otras ciudades deberán acometer más pronto que tarde. Sería por tanto no un motivo de vergüenza o escarnio para nuestra sociedad sino una manera diferente de enfrentar nuestro futuro, abandonando los lugares comunes que la evidencia muestra que no funcionan, aunque sean tan queridos por aquellos que solo pretenden mantenerse en sus posiciones de privilegio, como eso del cambio del modelo productivo sin cambiar el modelo económico.
Esta propuesta abriría un necesario debate y sería un reto para nuestros jóvenes que encontrarían en la ciudad algo realmente nuevo por lo que luchar, cuando ellos, por su edad, deben enfrentarse a un futuro que sabemos complicado. Nuestro límite lo ponemos en el 2030, es tiempo suficiente para probar soluciones diferentes que hagan de nuestra ciudad una sociedad más sostenible. Solo pedimos que los dejen trabajar el mismo tiempo que han tenido los diferentes promotores y gerentes de Rabanales 21 SA, que como hemos visto han logrado un perfecto bucle, pero generando entre tanto una deuda de 23 millones de euros. Seguro que en estos años además de deudas también se han generado beneficios sociales, empleos, que deberán mantenerse, sin embargo alguien debería responsabilizarse de las deudas generadas. 
                                                                                                          Diego Llanes Ruiz