domingo, 10 de enero de 2016

Se agrava la situación de los derechos humanos en Arabia Saudí



El Viernes 9 de Enero de 2015, Raif Badawi recibió 50 latigazos en una plaza pública en Jeddah, Arabia Saudí, como primera parte de la sentencia de 1000 latigazos y 10 años de prisión a la que fue condenado en Mayo de 2014, bajo la acusación de violación de la ley saudí sobre información y tecnología, insultos al Islam, incluir en su blog artículos ofensivos para la Saudi Arabia’s Commision on the Promotion of Virtue and  Prevention of Vice (“policía religiosa”) y desobedecer a su padre. Raif no ha vueto a ser flagelado desde entonces, en un principio por razones médicas y después por causas desconocidas. Una selección de artículos publicados por Raif en su blog fue publicada el pasado Junio 2015.
En el año transcurrido desde entonces la situación de los derechos humanos en Arabia Saudí se ha deteriorado gravemente. Al menos 151 personas fueron ejecutadas entre enero y noviembre de 2015, la cifra mayor desde 1995. Cerca de la mitad de los ejecutados lo fueron por delitos que no deben, de acuerdo con la legislación internacional, ser castigados con la muerte. Recientemente, la ejecución de 47 personas en un solo día, incluyendo la del clérigo musulmán chiíta Nimr al-Nimr, ha producido convulsiones políticas graves en la región. Otros activistas chiíes,  Ali al-Nimr, Dawud al-Marhoon y Abdullah al-Zaher, eran menores de edad cuando fueron arrestados. Los tres han tenido juicios manifiestamente injustos y han sido condenados a muerte, en violación flagrante del derecho internacional, y basándose únicamente en "confesiones" obtenidas, según ellos, mediante tortura. El tribunal se ha negado a investigar estas denuncias de tortura.
Cada vez son más los defensores de derechos humanos condenados a largos años de prisión en virtud de la ley contra el terrorismo, en vigor desde febrero de 2014. Entre las muchas personas encarceladas está el  abogado de Raif Badawi, Waleed Abu al-Khair, primer defensor de los derechos humanos condenado en aplicación de esta ley, tras un juicio injusto. Tras él decenas más han sido encarcelados en aplicación de esta misma ley en 2015, incluyendo los defensores de derechos humanos Abdulkareem al-Khoder y Abdulrahman al-Hamid, ambos miembros fundadores de la Asociación Saudí por los  Derechos Civiles y Políticos, ACPRA, ahora disuelta, también en juicios injustos. Igualmente es de resaltar la sentencia a muerte dictada para el poeta palestino Ashraf Fayad, declarado culpable de apostasía –renuncia al Islam-  después de que un tribunal de apelación revocara la sentencia original de cuatro años de prisión y 800 latigazos.
Además de esta ofensiva contra los activistas de derechos humanos, Arabia Saudí  ha liderado una coalición militar que, desde marzo de 2015, ha llevado a cabo miles de ataques aéreos en zonas de Yemen controladas por grupos armados huthís. Cientos de civiles han muerto en estos ataques aéreos, que también han afectado a la infraestructura civil, incluyendo centros de salud, escuelas, fábricas, instalaciones eléctricas, puentes y carreteras.
La movilización internacional desarrollada durante este año en solidaridad con Raif Badawi ha elevado el debate sobre la situación de los derechos humanos en Arabia Saudí a niveles sin precedentes. Esto ha socavado gravemente la imagen que las autoridades saudíes han intentado crear sobre los derechos humanos en el país y ha proporcionado algunos resultados muy importantes, como la cancelación por Suecia de un contrato de venta de armas con Arabia Saudí, después de que la ministro de Relaciones Exteriores de Suecia expresara públicamente su indignación sobre su condena. También dio lugar a la primera resolución de la UE reprobando a  Arabia Saudí por su historial de derechos humanos, así como a numerosas intervenciones públicas de líderes europeos y norteamericanos condenando la sentencia de Raif y pidiendo su liberación. En Diciembre de 2015 el Parlamento europeo otorgó a Raif Badawi el premio Sajarov a la libertad de pensamiento. 
La Alta Representante de Política Exterior de la Unión Europea, Federica Mogherini, ha mostrado su rechazo a la pena de muerte. El gobierno español en funciones, que se ha adherido a las declaraciones de Mogherini, debe condenar las ejecuciones llevadas a cabo y solicitar públicamente que Raif Badawi y todos los demás presos de conciencia sean liberados. Dadas las relaciones bilaterales entre España y Arabia Saudí, las autoridades españolas no han sido suficientemente contundentes en sus declaraciones sobre la situación de violación de derechos humanos en el país. 
Amnistía Internacional  tiene en marcha una ciberacción para exigir la liberación del bloguero, que lleva ya más de 150.000 firmas recogidas.-
lm

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